Que me da amnesia de blog…

y que cuando por fin lo recuerdo de nuevo, me encuentro un wordpress distinto (es la segunda vez que me pasa -.-).

Yo no tengo pretextos para mis desapariciones, sólo suceden cuando no quiero compartir nada ni conmigo misma, pues las reacciones al ver y leer y releer mis letras supurantes son la prueba feaciente de que eso que no quiero ver, existe.

En otros temas menos ásperos, hoy vine a la oficina con tacones… bueno, para ser exacta unas botas con tacón, pensé que me cansaría más pero para mi sorpresa todo el día he estado cómoda. La carga de trabajo ha sido ligera, después de un mes de tortura y violencia laboral previos al encuentro. Todo salió de maravilla, lo más trágico del saldo de la workoholeada es que por primera vez desde que recuerdo no fui a la FIL. Hay, obviamente más cosas que contar, pero ya me esperan en la explanada, hoy es tarde de chicas y nos iremos a embellecer.