Wasted hours

Wishing you were anywhere but here
You watch the life you’re living disappear

Hace muchos años, tuve una primera (y única) cita con un individuo. Era sábado y yo ya le había dicho que tenía planes, había un festival de música en Chapultepec y quería ir a ver al Gran Silencio, pero él quería invitarme un café. Tons yo muy práctica sugerí fuéramos temprano al café y después al tokin, así quedamos.

El hombre llegó tarde, pero finalmente llegó. Cuando me dijo “vámonos” fue raro, digo estábamos ahí porque había hartos cafecitos y bistrós. Yo un poco desorientada pero sin deseo de ser remilgosa dije, bueno, vayamos y vamos viendo. Salimos. Cruzamos la calle. Me abre la puerta del Oxxo.

Me serví un moka (qué yo pagué), él compró un americano y unas donitas Bimbo. Volvimos a la plaza, nos sentamos en una banca y conversamos de trivialidades, nada extraordinario. Con la caída la tarde, le pregunté si ya nos íbamos al festival, “no me gusta la música” contestó . ¡Oh! Fue todo lo que pude decir. Nos despedimos. Nunca supo más de mí.

My delirium

A veces, me doy cuenta que todo está en mi cabeza. Y solo existe ahí.

Cierro los ojos, y respiro, suspiro. Que la vida me permita entender la diferencia entre lo que es, y lo que se construye entre las sombras de mi orgullo e ignorancia.

Hey! You’re playing with my delirium
And the longer I wait, the harder I’m gonna fall
STOP! Playing with my delirium
‘Cause I’m outta my head and outta my self control

Sky full of song…

Me he dado cuenta, que en momentos de desesperanza vuelvo aquí a buscarme, tratando de encontrarme, porque también en los momentos de júbilo me doy una vuelta y (algunas veces) dejo registro.

Así que hoy voy a dejar un mapa. O algo. Para no olvidar lo que he construido, sobre todo en esos momentos, en que la vida parece un desierto.

Grab me by my ankles, I’ve been flying for too long
I couldn’t hide from the thunder in a sky full of song
And I want you so badly but you could be anyone
I couldn’t hide from the thunder in a sky full of song