Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines

Viva viva, este blog cumple 4 años en línea ¿a quién diablos le importa?

Finito

Es momento de borrarse, inventarse y re-inventarse, es momento de decir adiós… a este espacio, de darle la vuelta a la página, de cerrar un ciclo, de terminar…

 

Nos estamos viendo…

Paulinita Mü…

¡me carga!

Por segundo día consecutivo he perdido mis llaves.

Ayer en la mañana no encontré mi juego de llaves de la casa-coche y en el apuro en el que estaba, tomé el duplicado del auto. Anoche, al volver a mi casa, NO lo puse en su lugar, y ¡puta madre! no lo encuentro, y no puedo salir.

Mi mamá me dijo, “reza un padrenuestro pa que te calmes” yo digo, mejor escribo un post.

Entre las llaves y Orión van a matarme.