desde la cueva…


He decidido no enojarme. No es lo mío mantenerme indiferente a mis emociones, pero creo que no vale la pena. Son justo las pequeñas cosas las que me vuelven neurótica, las cosas buenas que parecen malas, las buenas intenciones que se quedan en el camino, las promesas mentirosas, las ilusiones desteñidas.

Heme aquí, insultada en mi inteligencia, mucha o poca, pero insultada. Insultada, usada, descuidada de mi misma, perdida, abandonada: rota. Aprieto las muelas y rechino los dientes; y estoy enojada muy enojada, pero elijo ser indiferente. Hoy es uno de “esos” días en que lo mejor es apagar el celular y ponerse a hibernar.

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Edit: El post anterior, contenía dos faltas de ortografía que ya han sido corregidas. (Creo que sí estaba muy enojada, tanto que no las noté hasta hoy). Saludos.

Cuando te conocí…

ya no salía con el primero que me había abandonado…

Ahora sí, ya soy una canción de Andrés. Por hoy no quiero saber más, sólo déjenme dormir. Hoy ya no quiero saber nada.

“vivir así no es vivír
esperando y esperando
porque vivir es jugar
y yo quiero seguir jugando”

Andrés Calamaro/Paloma

falsa negación…

Iba a contarles que me niego a escribir, pero ahí ya valió madre, pues estoy escribiendo. Traigo un humor volcánico y malcariento, con los ojos a medio abrir, y dolor de panza, así que… pues ya vine y rompi mi huelga de silencio, gracias por las felicitaciones de cumpleaños, ha sido lindo cumplir 27.

Nos leemos pronto.

Sleepless

“Come with me
My love
To the sea
The sea of love”

A veces no puedo dormir y pienso. En ti, en mí. En lo que es y en lo que puede ser, aún si no tienes nombre, o si lo conozco y no lo sé. A veces pienso, cuando no puedo dormir.

“And who by fire, who by water,
who in the sunshine, who in the night time,
who by high ordeal, who by common trial,
who in your merry merry month of may,
who by very slow decay,
and who shall I say is calling?

Delirio febril I

Soñé que era una Princesa Vampira.

Era la menor de tres hermanas, ellas eran realmente bonitas pero poco amigables. Según la profecía, Gabriel, el Rey Vampiro, tenía que desposarnos a las tres a un tiempo mismo para garantizar así su reino eterno. A mí me daba mucho miedo y horror su piel de criptonita: púrpura como atardecer sangriento. A mis hermanas les parecía demasiado viejo, pero amaban el poder y Gabriel era sinónimo de poder.

El tiempo seguía su curso y aunque ellas me odiaban, al acercarse inevitablemente la fecha pactada para la ceremonia, en un acto desesperado, mis hermanas recurrieron a mí, sabían que no había persona que detestara más a Gabriel y ofrecieron ser mis aliadas: tenían novios mortales (bastante feos a mi gusto) y querían vivir con ellos, harían cualquier cosa para vivir a su lado.

Como medida extrema decidíamos fugarnos, pero no quedaba mucho tiempo para planear nuestro escape. La velada previa a la boda, nos reunimos las tres en mi alcoba.Del bargueño heredado de mi abuela, tomé una urna de porcelana y les indiqué con mi ejemplo como untarse el precioso contenido, un potente filtro solar. Este evitaría que nos convirtiéramos en estátuas de sal. Para nosotras, es peligroso salir a la luz del día sin la protección adecuada, somos muy delicadas.

Antes de salir el sol preparé un te, con algunas hierbas, y lo bebí al momento en que despuntaba el alba. De mi cabello saqué una daga de selenio y sin titubeos hice un corte en mi brazo derecho. Un hilo de sangre plateada escurrió entre mis dedos y les ofrecí el brazo a mis hermanas. Al instante palidecieron, pues no hay nada más prohibido y penado en el reino que beber la sangre de otro vampiro. Casi a la fuerza hice que bebieran, y en un instante se volvieron invisibles.

Una vez que estuvieron listas, acerqué mi lengua a la herida y al  contacto con mi propia sangre un ardor de mil infiernos quemó mi boca y comprendí que para mí no sería tan sencillo volverme invisible. Tenía que encontrar otra forma  para fugarme de Gabriel.

Finito

Es momento de borrarse, inventarse y re-inventarse, es momento de decir adiós… a este espacio, de darle la vuelta a la página, de cerrar un ciclo, de terminar…

 

Nos estamos viendo…

Paulinita Mü…